¿Acciones tradicionales o CFDs de acciones?

Admiral Markets

La mayoría de los que empiezan en el mundo de la inversión tienen una cantidad de dudas abrumadora. Algo normal sabiendo la enorme cantidad de posibilidades que ofrecen los mercados financieros.

Así, mucha gente termina abrumada y confundida y acaba eligiendo las opciones menos convenientes, aunque piensen en principio que son las mejores opciones.

Así, tenemos a gente abriendo cuentas de opciones binarias, Forex, futuros o CFDs sin saber muy bien de que van eso mercados pensando que con un conocimiento superficial van a poder convertirse en maestros de la profesión.

Están equivocados.

Una de los dilemas que afrontan muchos al buscar productos de bolsa es cuando se informan de los mercados de acciones y ven que los mismos se pueden negociar de muchas maneras, no solo con las típicas acciones, sino con otros instrumentos llamados CFDs, además de opciones vanilla, warrants u opciones binarias o futuros.

Como vemos las opciones para negociar acciones de una empresa son muchas.

Sin embargo, voy aquí voy a hablar del dilema de elegir entre acciones y CFDs, el cual encuentran muchos traders que sienten interés por el mercado más clásico de las bolsas.

Las acciones son el instrumento favorito de muchos, no sin razón, pues son las que presentan la mayor variedad y potencial de todos los instrumentos financieros.

Las divisas, materias primas o bonos públicos son bastante limitados, ciñéndonos a unas cuantas centenas de activos con los que negociar.

Con las acciones tenemos literalmente cientos de miles en todo el mundo y con una diferencia entre unas y otras abismales, desde chicharros de la bolsa turca a blue chips del Nikkei japonés.

Todas esas acciones presentan grandes oportunidades de trading e inversión.

Diferencia entre las acciones y los CFDs de acciones

Sin embargo, aquí tenemos una cuestión fundamental que ha de separar ambos instrumentos de manera definitiva.

Esto es, que los CFDs de acciones no sirven o no son eficientes a la hora de invertir en acciones, al menos no desde un punto de vista de largo plazo, pues todo lo que conlleve apalancarnos no podemos aplicarlo a lo que se llama invertir.

Los CFDs, al contrario que las acciones, permiten apalancarse de manera muy fuerte en el instrumento, normalmente hasta 10:1 en muchas acciones.

Imagina, pues, el poder de compra que puedes tener si compras acciones de Apple con un apalancamiento de 10 a 1 y estas suben un 10%.

En ese caso habrías ganado un 100%.

Si hubieran bajado un 10% habrías perdido todo.

El potencial de ganancia o pérdida es enorme.

Por supuesto que no es nada recomendable intentar hacer eso porque aunque puede funcionar temporalmente bien en un mercado alcista y ganar mucho dinero eventualmente lo perderás todo.

Esto es lo que podemos hacer con los CFDs.

Con las acciones no podremos hacerlo salvo en alguna contada ocasión en la que algún broker, ocasionalmente americano nos dejara apalancarnos 2 a 1 o de manera similar. Pero vamos, esto es algo no habitual.

Lo habitual es que los CFDs de acciones tengan un apalancamiento de 10 a 1 y las acciones en si no.

Aparte del apalancamiento, la principal diferencia entre las acciones y los CFDs de acciones es la manera en la que vamos a negociar el precio.

En muchos proveedores de CFDs nos ofrecerán un precio de la “casa”, es decir que tomaran como referencia el precio de la acción del mercado oficial, por ejemplo de Siemens tal y como cotiza en el DAX y luego le añaden un spread y un precio que marca el broker de turno.

Algunos brokers de CFDs ofrecen precios que se aproximan más a lo que es el mercado real intentando que el precio del CFD sea igual al de la acción.

Sin embargo, siempre tendremos que tener en cuenta que con el CFD vamos a estar negociando con el precio de la casa y que, por tanto, siempre vamos a estar un poco a la merced del broker.

Ponerse corto con CFDs

¿Qué bueno sería saber cuando las acciones van a subir y bajar no?

La otra diferencia fundamental con las acciones tradicionales, y una de las que los defensores de este mercado usan más a la hora de ponerlo como mercado más ventajoso para hacer trading, es el hecho de poder ponerse corto en las mismas condiciones que largo.

Es decir, que no solo podremos apalancarnos 10 a 1 apostando a que las acciones de Inditex van a subir, sino que también podremos apostar apalancados 10 a 1 a que esas acciones van a bajar.

Hasta ahí todo bien.

Parece una gran ventaja que puede ser tomada por los habilidosos traders del mercado.

Cierto es que con las acciones tradicionales no podremos hacer ese tipo de operaciones como normal general. Que solo podremos ponernos cortos en ciertos brokers y no siempre, lo que se conoce como operativa a crédito. Pero como norma general solo podremos jugar esta estrategia de vender corto sin restricción – a no ser que los reguladores lo prohiban como los casos de las acciones bancarias en épocas de crisis – en los CFDs.

Con los CFDs podremos ganar cuando la bolsa sube y cuando la bolsa baje.

Por lo tanto si pensamos que las acciones del BBVA están sobrevaloradas y van a bajar podemos intentar tomar beneficios con la venta de CFDs con el apalancamiento que creamos oportuno.

Bien, la verdad es que el negocio de ponerse corto en acciones es uno de los más complicados del mundo del trading y te lo dice alguien que tiene muchos años de experiencia en intentar este tipo de cuestiones.

Con los años llegas a comprender el porque gente como Hugh Hendry dijeron que el lado corto del mercado era un negocio muy precario, o las muchas recomendaciones de gente experimentada en los mercados americanos de que jugar el lado corto es lo último que debería intentar un operador de acciones. En todo caso, harían mejor en jugar el lado corto con los índices, los cuáles tienen unos movimientos más “serenos” por decirlo de una manera.

De hecho, una de las mejores operaciones que hice de siempre fue ponerme corto con CFDs en el S&P 500 en el 2008, aunque esa es otra historia.

Ganar de manera constante en el mercado corto de acciones, ya sea con estas o con CFDs es un tema harto más complicado.

Ahora bien, si por alguna razón tienes el talento particular para saber adivinar cuando un sector particular está entrando en una gran crisis, como podrían ser los bancos y las inmobiliarias en el 2007, entonces podrías hacer grandes ganancias en poco tiempo, aunque esto es más fácil decirlo que llevarlo a la práctica.

¿Day trading con CFDs de acciones?

En muchos casos existe la posibilidad de apalancarse incluso más de 10 a 1 con algunos brokers que permiten el trading intradiario de CFDs.

Sin embargo, este es un tipo de trading que solo se podrá hacer con un mínimo de eficiencia en las acciones con más volumen y que ofrezcan un spread intradiario asequible.

En la mayoría del resto de los CFDs esto no será posible pues el spread puede bien rondar el 0,2% de la acción, cosa que hace que el intentar el intradía sea un suicidio de antemano, aunque muchos ni se preocupan de esto y se tiran a la piscina con todo desde el principio.

Como ya he hablado en otras ocasiones, hacer day trading no es la mejor alternativa que tienes a la hora de intentar acercarte al trading, ni mucho menos el de acciones, con este tema del spread, el cual podemos encontrarlo con mejores condiciones en futuros o Forex, que son mercados más “óptimos” para hacer day trading, aunque ello no quiere decir que sea recomendable de cualquier modo.

Por lo tanto, para el trading de CFDs de acciones, lo mejor es intentar un enfoque de medio plazo, que no sea ni de intradía ni de inversión, y que nos permita un trading mucho más tranquilo que los frenéticos mercados intradía pero mas dinámico que los mercados de inversión.

En ese casi los CFDs de acciones sí que presentan una oportunidad aceptable de trading usando las estrategias que creamos oportunas, las cuales hay muchas.

La ventaja con respecto a las acciones es que podremos usar un apalancamiento más alto para intentar sacar algo de ventaja al potencial que nos ofrecen estos mercados.

Con las acciones clásicas tendremos que conformarnos con nuestro poder de compra, lo que nos limita un poco más el trading que podamos hacer.

En ese caso, lo más recomendable seria hacer inversión a largo plazo que es eventualmente lo que la mayoría de la población debería hacer, pues el hacer trading es un tema bastante más complicado.

Un tema en el que las emociones juegan muchas malas pasadas, incluso más que en la inversión a largo plazo, donde ya de por si es difícil controlar las emociones.

Por lo tanto, en el caso de CFDs de acciones y acciones típicas deberíamos dejar la cuestión así:

  • Inversión a largo plazo: acciones
  • Trading a medio plazo: tanto acciones como CFDs de acciones pero con apalancamiento moderado, idealmente no superior a 2 o 3.
  • Trading intradiario: mejor no lo hagas, por el bien de tu bolsillo.

¿Tu cual crees que es la mejor alternativa?

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