+

Invirtiendo con el Ratio Sharpe

A casi nadie le gusta invertir cuando el riesgo es muy grande.
A casi nadie le gusta invertir cuando el riesgo es muy grande.

Cortesía de skeeze, pixabay.

 

El ratio Sharpe es una medición de riesgo para los activos financieros ideada por el proesor William F. Sharpe.

Este ratio intenta medir la cantidad de rentabilidad generada respecto a la volatilidad. Esta vendría a ser otra manera con la que los inversores podrían medir la rentabilidad que pueden esperar de una cartera o activo para determinada volatilidad.

La fórmula vendría a ser la siguiente:

Sharpe = (Rp – Rf)/D

Donde Rp, sería la rentabilidad esperada, la Rf, la rentabilidad sin riesgo (letras del tesoro) y D, la desviación estándar de la cartera o activo.

Recordemos que la desviación estándar es una medida del retorno medio de un activo teniendo en cuenta su volatilidad. Cuanto más volátil es un activo, mayor será su desviación estándar.

Por lo tanto, cuanto menos volátil sea un activo, menor será su desviación estándar y mejor será nuestro ratio Sharpe, por lo que se supone que ese activo es atractivo.

Veamos un ejemplo:

Tenemos dos carteras, la X y la Y.

La X tiene un retorno medio del 15% y la Y del 10%.

La desviación estándar de X es 15% y la de Y es el 5%.

Así, a primera vista, parece ser que la cartera X es mucho mejor que la Y, al menos en términos de rentabilidad.

Otra cuestión es si vemos el asunto desde la volatilidad con la desviación estándar. Ahí vemos claramente que la cartera X incurre en riesgos muy superiores a la de la Y, al menos el triple.

Si asumimos que el tipo de referencia “libre de riesgo” que cogemos es del 6% tendríamos el siguiente resultado:

Nuevo eToro

Sharpe Cartera X = (15-6)/15 = 0.6

Sharpe Cartera Y = (10-6)/5 = 0.8

En este caso el ratio de Sharpe nos dice que la inversión en Y nos da una mejor rentabilidad para un determinado riesgo. X da muy buena rentabilidad pero tiene movimientos mucho más fuertes, tanto al alza como a la baja.

Y, por ejemplo, vendría a ser el caso de una típica empresa de las mayores del IBEX35, con relativa poca facilidad y buenos dividendos. Mientras que X vendría a ser una empresa de pequeña capitalización del mercado continúo que tiene menos dividendos y mercados bajistas de más del 60% bastante a menudo, pero con rallies impresionantes también.

Si bien se trata de un ratio bueno para comparar diferentes activos, sobre todo de sectores similares, tampoco nos proporcionará ninguna fórmula secreta para triunfar en los mercados financieros. Aunque el mero hecho de interesarse por un ratio de este tipo, denota al menos una mínimo de sentido común: el hecho de mirar las inversiones a medio o largo plazo.

Pues ya deberíamos saber que el trading a corto plazo es un territorio muy complicado y lleno de mentiras.

Mejor invertir con el ratio Sharpe que hacer trading con el indicador RSI.