Las emociones y la psicología en el trading

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La importancia de la psicología en la bolsa

 

No cabe duda que la psicología es uno de los puntos fundamentales del trading.

Cualquiera que haya hecho trading ha pasado por esos estados emocionales que son consustanciales al trading y cualquier actividad humana en la que haya una alta incertidumbre.

Muchos traders saben lo que es un corazón palpitando a toda leche al ver como su operación les enseña un gran beneficio inmediato; por no hablar de los sustos al ver como las cosas no salen como uno preveía, y más cuando son consecuencia de un “error” propio.

Una cosa es decirlo y otra vivirlo.

El que no haya operado lo entenderá cuando lo experimente.

Puede ser una sensación buena o mala. Desde luego te sientes partícipe de algo. Te sientes vivo aunque sea por un rato. La mayoría ven en el trading algo diabólico. ¿Quién se atreve a llevar la contraria a alguien que se queje de los malvados especuladores en público? Nadie.

Es una actividad malvada.

Pero, nada más lejos de la realidad. Es una actividad como la vida misma. No hay nada de malvado en ella. Requiere de actuar. Y actuar es consecuencia de pensar.

Aquellos que critican esta actividad son los adalides de las prohibiciones. Aquellos que por regla general no gustan de pensar por sí mismos, sino que prefieren que otro piense por ellos: El Estado en particular. Su lema es ir a trabajar y que el Estado provea. Poco más. No hay acción en el mundo. El hombre no ha de actuar; solo trabajar. El Estado es nuestro proveedor; El Estado es nuestro Dios.

Pero antes de perderme por las ramas filosóficas voy a volver a hablar de la psicología del trading.

Traders novatos

La mayoría de los traders no se preocupan por este aspecto cuando empiezan sus “carreras” en este mundo. Esto, es después de todo natural. Lo normal es ir aprendiendo paso a paso; con la experiencia, como todo.

No por mucho leer vamos a entender jamás las sensaciones que tendremos cuando veamos que una operación que estuvimos a punto de ganar se da la vuelta y nos devuelve una derrota. Lo que es más, la sensación de frustración se vuelve mucho peor cuando vemos que esa orden nos ha causado un slippage terrible en la orden de stop. Si eres primerizo, tendrás un mal rato seguro. Pero con el tiempo te acostumbras. Aprendes que ese tipo de cosas pasan. Te vas haciendo más duro; te curtes en la “profesión”.

No puedo pasar sin volver a repetir la máxima del trading: la tendencia es tu amiga. Si todos los traders hicieran esto desde el inicio se ahorrarían muchos dolores de cabeza. Y para aprovechar la tendencia uno debe jugar a medio plazo.

Una tendencia no se opera haciendo day trading. Y la mayoría de traders quieren hacer day trading. Quieren probar que aquello que leyeron en tal website; que se puede ganar 500$ todos los días con una cuenta de 3000, es verdad.

Se meten a operar todos los días los futuros del ES, y no pasa mucho tiempo hasta que son destruidos por la realidad.

 

Psicología day trading

 

La psicología en el day trading es muy jodida. Ni que decir que es más jodida aún si los traders siguen los consejos de la mayoría de gente que pulula por la web; donde se aconseja la utilización de varios indicadores y señales varias.

Al final los traders acaban saturados con tantas señales y en una sesión intradía pueden verse abrumados al ver tantas señales confusas. ¿Me estará señalando una compra o le falta una milésima para tocar el punto x de la Media Móvil? Pero el otro indicador está confuso ¿Qué hago? ¿Opero o no opero?

Los nervios te comen. Al final decides no operar por prudencia. Desgraciadamente ves como el activo se dispara como un cohete y se va al objetivo que tenías en la operación inicial.

Mientras ves que esto ocurre te da una rabia espantosa. Te arrepientes de no haber hecho la operación. Te obsesionas con el precio y pides por favor que se vuelva para poder entrar en el precio “objetivo de entrada”. Pero no se vuelve y al final acabas con una mala leche de aúpa.

Otro día ves que las indicaciones en tus indicadores son similares y decides como no entrar en mercado; inmediatamente el activo se da la vuelta y obtienes una pérdida.

Cuando acaba la operación te dan ganas de coger el portátil y lanzarlo por la ventana.

¿Pero cómo puedo tener tan mala suerte?

A mí en particular me ocurrió esto varias veces. Y muchas de ellas usando un solo indicador.

Entrar en una operación es una de las cosas más difíciles que hay. Aspiramos al momento exacto; pero los mercados siempre se comportan de manera irracional. Tenemos que aceptarlo.

 

Los estados emocionales más importantes en el trading: avaricia, miedo, esperanza y arrepentimiento.

 

Avaricia trading

La avaricia es un sentimiento muy común en aquellas actividades humanas que envuelvan transacciones de capital. Esto no es ajeno a la bolsa. A veces un operador ve una operación ganadores y no la cierra por querer más y más. Pero una operación no es ganadora hasta que se cierra. Hay que saber entrar y salir. No hay que pensar que el beneficio es eterno.

Esto es realmente importante para los novatos. Estos en especial no deben dejarse llevar por la avaricia y empezar a operar demasiado apalancados.

Lo ideal es que un novato empiece sus dos o tres primeros años de manera muy cautelosa. De hecho lo mejor es que no abandonara la cautela nunca.

Hay que olvidarse de las grandes promesas de beneficios que hacen una gran cantidad de vende humos y brokers de todo tipo.

Hay que mantenerse humilde.

Miedo trading

El miedo es quizá la variable más importante en el trading. Ya lo expliqué unos párrafos antes con el ejemplo de la operación y los indicadores.

El miedo nos puede paralizar y hacernos operar cuando no debamos y luego hacernos entrar en una operación que no debíamos.

En particular casi siempre me ocurrió que muchas operaciones que no quise entrar por miedo resultaron vencedoras. Psicológicamente esto siempre me afectó. Siempre que volvía a ver unas condiciones parecidas hice la operación, pero la mayoría de las veces tuve pérdidas.

Esto sirve también para entender que beneficios pasados no garantizan ganancias futuras.

Las condiciones del mercado siempre cambian. Pero lo esencial aquí es mantenerse disciplinado. Si se tiene un sistema y el mismo es bastante sencillo (y lo ideal es que así fuere), lo que habría que hacer es seguir el mismo a rajatabla. Operar siempre que se vea la “señal”. Y no dejar de hacerlo por miedo.

Si se tiene miedo constantemente mejor abandonar este mundo.

El caso puede ocurrir también que un trader no realice una operación por miedo luego de llevar una racha negativa bastante grande. Esto es algo que también me pasó y la verdad, es de las experiencias más frustrantes que se pueden vivir.

Para minimizar el miedo es esencial una correcta gestión del dinero. Es decir, siempre tener una orden de stop preparada y si es posible una de realización de beneficios. Hay que limitar el “miedo” lo máximo posible.

Tampoco se ha de hacer caso de lo que puedan decir las noticias ni nada parecido. No hay que dejarse llevar por las masas. Hay que ser consecuente con un plan.

Si operamos a favor de la tendencia, da igual las noticias o el pánico que pueda haber en los gobiernos. Dejaremos de operar en la tendencia cuando ya no haya tendencia. Punto.

Esperanza trading

La esperanza es un arma de doble. No es malo tener esperanza, más todo lo contrario es algo positivo; “mientras haya vida hay esperanza” reza el proverbio. Pero en el trading la esperanza nos suele jugar una mala pasada. Sobre todo si no aplicamos un buen Money Management.  O en otras palabras, si no ponemos una orden de stop.

Nunca hay que esperar que el mercado haga lo que nosotros pensemos que tiene que hacer. En ese caso tendremos que abandonar nuestra operación; y da igual si es con una pérdida. Hay que aprender a perder.

La esperanza la dejamos mejor para la siguiente operación.

Trading sin stops

Tras años de leer en muchos foros, recuerdo muchos traders diciendo que al final habían encontrado la solución a sus operativa: no poner stops.

Es posible que les fuera bien un tiempo; pero a la larga es el peor plan posible. Es garantizado que un día la esperanza les jugará una mala pasada.

Los únicos que no han de operar con órdenes de stop son aquellos que invierten a largo plazo.

La esperanza, mejor, la dejaremos para la próxima operación.

El arrepentimiento se produce cuando hemos o no hemos hecho lo que debíamos o no haber hecho. Una oportunidad perdida es tan dura como una pérdida. Pero las oportunidades perdidas como expliqué antes suelen costarnos caras en el futuro. Lo mejor en este sentido es no arrepentirse. Ser consecuente con lo que se hace; mirar para adelante e intentar mejorar nuestra destreza operando.

Como conclusión a todo yo aconsejo que lo principal en un sistema de trading es la sencillez; tanto en los indicadores como en los puntos de entrada y salida del activo.

Si tenemos un exceso de información las emociones se van a multiplicar, y lo que interesa es reducir las emociones a lo mínimo. O al menos tener rl mayor control posible sobre estas.

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